viernes, 8 de enero de 2010

Los enteógenos en las Noches Blancas

Aprovechando la edición de varios libros, por la Editorial Amargord, dedicados al tema de los enteógenos y la modificación de conciencia Fernando Sánchez Dragó, director del programa de TV "Las Noches Blancas", tomó la iniciativa de dedicar un programa a tales asuntos. En el programa concurrimos con sendos libros y/o como contertulios Francisco de la Cal, Jose María de la Quintana, Javier Esteban, Manuel Villaescusa, Silvia Grijalba y el promotor de este blog. En realidad y, en buena medida, una reunión de viejos conocidos y cómplices en torno a un fuego compartido. Bien, dicho y hecho, ahí va el enlace de la grabación del programa emitido por Telemadrid hace ya un par de Inviernos.


16 comentarios:

Raticulina dijo...

Interesante la tertulia.
Coincido con las ideas expuestas en ella.
Mi curiosidad por traspasar los límites de la conciencia ordinaria me llevó a probar toda clase de drogas. Tuve experiencias religiosas (oh!) y visiones de otra realidad, pero era demasiado joven, tal vez tenía un ego desestructurado, o gestioné mal...la cuestión es que marcaron toda mi adolescencia y juventud.
Ahora, con una estabilidad emocional que me ha costado lo mio, las miro de lejos. La puerta está abierta pero no cruzo el umbral. Tengo, de momento, suficiente con lo que observo y vivo a este lado.
Un abrazo.

jcaguirre dijo...

Personalmente pienso que el uso de psicoactivos en la sociedad contemporánea está completamente condicionado por las dinámicas de marginalización que sirve la propia prohibición. Y, claro, así es muy difícil que puedan critalizar contextos capaces de amparar e integrar en el día a día tales experiencias. En cualquier sociedad el uso de sustancias o preparados psicoactivos ha tenido siempre un contexto que iba de suyo, un marco antropológico digamos. Ese marco regulaba, es decir, daba forma a tal uso. Y claro sin forma, más alla de los límites de toda forma, no hay vida sino desplome. En realidad el caos creador -el vacio y demás- y la geometría van siempre de la mano.

La única sociedad en la que se carece de tales contextos es la actual, o mejor la única en la que la ingesta de psicoactivos se regula desde la supuesta soberanía libérrima del consumidor, es decir, de acuerdo a la imaginería y los códigos pre-racionales sobre la que descansa la sociedad de mercado...

Y, claro, los psicoactivos si hacen algo es airear las grietas de la soberanía de ese yo que imagina administrar la conciencia ordinaria. Ese yo, en términos de mercado, no es otro que el consumidor... Siendo así las cosas no es de extrañar toda la problemática que rodea los psicoactivos en nuestra sociedad.

Con todo y aun así esas experiencias de juventud suelen amparar muchas veces procesos vitales de los más creativo a largo plazo.

Las experiencias con psicoactivos, por lo demás, no hay que mitificarlas. Al fin y al cabo se limitan a dinamizar nuestras posibilidades perceptivas y nuestras potencias de vida. Siempre es el hombre en su mismidad intimando con el afuera. Y, además, lo verdaderamente importante de las mismas no es tanto la experiencia como tal sino su integración en la sobriedad y la vida cotidiana. y eso rebasa ya el ámbito de los psicoactivos...

Un saludo Rat.

Roxana dijo...

Pareciera que drogas químicas por una parte y enteógenos por otra formaran parte de una contracultura única, donde la gran paradoja es que los enteógenos funcionan como "droga" contracultural dentro de la gran contra cultura misma "de la droga", es decir: una droga que combate a la otra. Por eso me pareció necesaria la aclaración de de la Cal, ya que enteógenos y drogas químicas son cosas bien distintas, y se les debería guardar algún tipo de respeto basado no tanto en la religión como en el conocimiento, un poco para que no suceda lo que está sucediendo: gente que mete a toda sustancia en el mismo saco por ignorancia y politicorrectosis (y luego al cabo siempre acaban hablando de los impuestos, no sé por qué será).
Yo qué sé, es un tema amplio, y un muy interesante debate. Bueno que alguien se atreva con estos temas en televisión.
Hubo un punto en que me encantó, cuando Sanchez Dragó comentó lo de la muerte de Dios. Me lo he pensado a veces, pareciera que en algún punto el drogadicto y el místico buscaran lo mismo, ese deseo del retorno, la búsqueda del absoluto a través del éxtasis, en ambos casos, nostalgia de fuego sagrado en esa búsqueda de una paz diferente, como diría Patti Smith en cierta canción.
Besos, y enhorabuena.

jcaguirre dijo...

Una cita del gran Antonin Artaud:

"Lo advierta o no, consciente o inconscientemente, lo que el público busca fundamentalmente en el amor, el crimen, las drogas, la insurrección, la guerra, es el estado poético, un estado transcendente de vida"

El gran Artaud una de las referencias más importantes para entender todos estos temas. Sin ir más lejos, su manera de entender todos los rituales desde el punto de vista del teatro es magistal... Le tengo reservadas varias entradas

jcaguirre dijo...

Lo que dices de la corrección política así es. El tinglado social y de poder que padecemos se basa en supuestos opuestos políticos que de opuestos no tienen nada ya que su campo de tensión, en realidad, legitima y apuntala el orden de cosas y el imaginario existente.

La prohibición ha generado un tipo humano que siente como parte de su identidad más epidérmica el hecho de tomar "drogas". Así se identifica con un rol que le venden que, en realidad, opera como un rito de paso a la madurez bastante pobre.

El consumo amparado por ese mercado negro, desde la desinformación y confusión que genera la prohibición, responde , curiosamente, a las necesidades del beneficio ecónomico siendo compulsivo, repetitivo y caótico -sin forma-. Para ese diseño identitario que "se vende" el hecho de que las drogas estén prohibidas es algo decisivo... Por eso de su función como rito de paso.

Y, finalmente, la corrección política al uso, sea esta neocon o progre, metiendo todas las drogas en un mismo saco y apuntalando el constructo de la noción contemporánea de droga...

En realidad todo esto solo legitima a los prohibicionistas.

Historicamente no ha sido el consumo de drogas lo que ha generado la prohibición sino la prohibición el tipo de consumo resultante. Del mismo modo que la oferta, en buena medida, construye la demanda...

Probablemente la prohibición no sea más que el escenario de la inserción de los psicoactivos en los circuitos del mercado a gran escala. No es casual que el sistema financiero se nutra tanto de la prohibición...

Fata Morgana dijo...

De todo lo que dices a mí me interesa especialmente la guerra dicotómica neocon/progre :D que como sabes se extiende a todos los ámbitos, ¿por qué no se iba a extender al del "constructo de la nueva noción contemporaéna de la droga"?
Ya antes de los veinte años, y sin haber probado todavía la ayahuasca ni ningún tipo de sustancia pero habiendo leído alguna expriencia de Watts y Leary, me preguntaba por qué tanta prohibición sobre algo que en ciertas personas operaba tan positiva como negativamente, sin contar con el hecho de que la gente que más se horrorizaba era justamente la que no habría sabido distinguir entre el olor del tabaco y la maría. Lógica pura, era evidente que la demonización tenía su origen en lo de siempre: el control social (y habiendo crecido en un país que acababa de salir de una dictadura, como éste, ya me dirás).
Luca Prodán -cantante de Sumo, italiano, y yonqui declarado con fama de maldito- emigró a Argentina porque allí no había heroína... y acabó muriéndose de cirrosis por alcoholismo. Entonces, ¿de qué depende el "gran mal" de la droga sino del "gran mal", de la sombra, que yace dentro del humano? En suma, la sustancia siempre acaba siendo un catalizador. La demonización tendría que ver, desde mi punto de vista, con la tendencia del orden establecido a ponerlo todo afuera para que la masa no se haga responsable. Al no hacerse responsable, tenemos seres manipulables y dependientes de un sistema que crea el imaginario porque el individuo no es lo bastante libre como para crearlo por si mismo. Parece sencillo, pero creo que se hace necesario reflexionar sobre esto. De ahí que al estado le convenga demonizar también al enteógeno, en realidad la única y verdadera "droga" peligrosa para sus fines.

En cuanto a Artaud, espero alguna entrada de las tuyas. Soy una de sus fans. Siempre me ha impresionado su perturbadora desnudez, no es de extrañar que en la sociedad de los neoprimates existan criaturas como Artaud, un gran libre que se vio sometido a torturas de todo tipo, y aún así no creo que hayan conseguido domesticarle.

:+

jcaguirre dijo...

Lo más curioso es como ciertas drogas en ciertas sociedades no causan problema alguno y, sin embargo, en otras si los causan...

Fata Morgana dijo...

Te refieres a lo institucional o lo humano?

jcaguirre dijo...

Bueno las instituciones y, en general, los poderes sociales, pueden generar muchos problemas. Creo que, de un modo o de otro, a ambas cosas.

DDAA dijo...

"enteógenos y drogas químicas son cosas bien distintas"

En absoluto. Todos los llamados enteógenos son sustancias químicas (DMT, psilocibina, mescalina, LSD y análogos, etc.) Es increíble que a estas alturas sigamos con la tontería del fundamentalismo vegetal.

Sobre la cita de Artaud, Jünger se pronunciaba en idéntico sentido en "Acercamientos".

"Así se identifica con un rol que le venden que, en realidad, opera como un rito de paso a la madurez bastante pobre"

Lo que en otras sociedades es un rito de paso a la madurez, en la nuestra es uno de permanencia en la infancia, algo muy útil por cuanto la infantilización de occidente progresa exponencialmente (véase lo que dice Pascal Bruckner a este respecto en La tentación de la inocencia

Fata Morgana dijo...

Bueno, DDAA, son cosas bien distintas en lo que a efectos se refiere. Yo no conozco a ningun tomador de coca, por ejemplo, que haya tenido experiencias místicas a consecuencia de la ingesta. Luego, cuando hablas de "la tontería" del fundamentalismo vegetal, creo que deberíamos respetar todas las posturas, ¿no crees? siendo que los ritos de iniciación a la que haces referencia, en muchas culturas están muy relacionados con lo del fundamentalismo vegetal. De todas maneras, creo que un exceso de razionalización en estos asuntos nos llevará a lo de siempre: al desarrollo de lo mental en detrimento de la otra parte, la emocional (tan subestimada, por supuesto) y en definitiva, al exacerbamiento del ego. Y para eso los enteógenos también están bien.
:)
Un saludo, Carlos, ya te escribo en otra ocasión.

jcaguirre dijo...

La infantilización de Occidente...

Sobre esto recomiendo un libro que, escrito hace casi 80, años está cada vez está más vigente: "La rebelión de las masas" de Ortega. Por cierto, Ortega ofrece un arsenal de ideas de cara a entender mucho de lo que pasa con la inserción de los psicoactivos en una cultura de masas, o de mercado, que es casi lo mismo.

Y, dicho sea de paso, no se es masa por ser gente sino por no ser pueblo. Ya lo sabía bien María Zambarano. O por no ser ciudadano, como en las polis jeje.

También Ortega en su noción de razón vital y en la valoración que ésta supone tanto de las humanidades como de la ciencia nos pone en la pista del método que debería tener el estudio de los enteógenos.

DDAA dijo...

No te lo tomes en plan personal, Fata Morgana. Insisto en que el fundamentalismo vegetal es una tontería, y con esto no me refiero a la sacralización de las plantas por parte de las culturas tribales, sino a la exaltación occidental y perrofláutica de las plantas y sus extractos acompañada de una demonización de lo sintético- es decir, de los principios activos de esas plantas o de otros que, como el LSD o el MDMA, no se encuentran en la naturaleza. Y claro que con cocaína se puede tener una experiencia mística. En Escrito con drogas, de Sadie Plant, venía el relato de una, indistinguible de las que se pueden obtener con el uso de visionarios más sanctos. Yo también me opongo al racionalismo, pero creo que falta bastante racionalidad en estos ámbitos. Vamos, que se peca más por defecto que por exceso.

tula dijo...

ddaa.
¿que entiendes por una experiencia mística con cocaína?, ...si banalizas
que un occidental prefiera la planta a la química sintetizada.¿crees que es igual la planta que la síntesis de laboratorio?...bueno..es cuestión de creencias..¿verdad?.
..y que me dices del fundamentalismo químico de la farmacopea "oficial".

Anónimo dijo...

las plantas y todo lo que existe es solo es y ofrecen una variedad infinita de significados y utilizaciones.lo unico bueno y malo es el ser humano ya que el le da el significado a todo lo que existe dependiendo los usos y destinos que haga con todo lo existente.
a pesar de la relatividad cosmica en el universo hay cosas que como individuos u organizaciones nos hacen bien o mal pero todo depende de la circunstancia en cualquier hecho

jcaguirre dijo...

Así es, el ser humano y su circunstancia otorgan significados a todo y todo está investido por esos significados que otorga. de hecho, el mundo que habita el ser humanos son esos significados a través de los cuales reconoce el mundo y las cosas... Como se hace evidente no todos los diversos significados amparan el mismo orden de cosas ni el mismo mundo...