domingo, 29 de mayo de 2011

Cuestiones de simetría: Neochamanismos e irracionalismos contemporáneos

Cartografiar el abigarrado mundo del neochamanismo nos conduce a esa apropiación ya indicada de formas y maneras supuestamente nativas o indígenas por gentes contemporáneas. El vínculo puramente sentimental –en el mejor de los casos- que estas gentes mantienen con los universos amerindios, huelga decirlo, no tiene por qué suponer conexión alguna con los mismos. Tal desconexión o incluso ignorancia explícita respecto de lo que pudieran ser esas tradiciones nativas, muchas veces, es compensada con expresiones culturales puramente modernas. Las mismas, de algún modo y de acuerdo con la mentalidad dominante, pudieran acaso hacerse pasar por expresiones nativas.


Como contexto de la tesis que trato de enhebrar creo importante destacar cómo para la mentalidad moderna las tradiciones nativas, en tanto tradiciones arcaicas, serán el típico ejemplo contemporáneo de ese hombre primitivo en el cual lo humano, instalado aun en la mentalidad mágica, divagaba entre la irracionalidad y el imaginario más arbitrario. Hasta el punto que se haya llegado a acuñar la expresión de “primitivos actuales” en disciplinas como la etnología, la antropología, la prehistoria o la historia del arte para designar estas tradiciones nativas. En realidad bastaría con convocar la complejidad simbólica de muchos de los contenidos y escenarios de esas culturas para poner en cuestión explicaciones tan planas y tan autolegitimadoras...


Con todo, en esas estamos y tales simplicidades caracterizan la mentalidad dominante y la corrección política que le es propia. ¡Sancho, con las creencias y el imaginario moderno hemos topado!… Por todo ello y atendiendo al carácter puramente contemporáneo del neochamanismo no debería extrañarnos su complaciente instalación en lo irracional y en el bizarrismo que a veces muestra. Este bizarrismo, por cierto, intentará salir de los excesos y las limitaciones cognoscitivas de la razón moderna no desde su superación sino desde la fractura con la misma. Para ello promoverá un primado desordenado del ámbito de los sentimientos y las pasiones el cual desplazará todo protocolo de racionalidad. El entusiasta consumo de modos de irracionalidad que “cuelen” en tanto nativos será el resultado de tal panorama.


Atender a la siguiente afirmación de Martin Heidegger nos arrojará mucha luz sobre el tema que trato de introducir: “…el tribunal de la ratio. No es en absoluto un juez justo. Hunde sin vacilar todo lo no conforme a ella en el supuesto, y además por ella misma delimitado, pantano de lo irracional. La razón y su representar son sólo una clase del pensar… El que su dominio se erija como racionalización de todos los órdenes, como normalización, como nivelación en el curso del desarrollo del nihilismo europeo da tanto que pensar como sus correspondientes intentos de huida hacia lo irracional. Lo más grave de todo es, sin embargo, el proceso de que racionalismo e irracionalismo se involucren por igual en un negocio de intercambio del que no sólo ya no saben cómo salir, sino que tampoco, quieren ya salir. Así pues se niega aquella posibilidad por la que el pensar pudiera llegar a un mandato que se mantenga fuera de la alternativa de lo racional e irracional”. En línea con lo afirmado por Heidegger el neochamanismo, en tanto mecanismo de compensación de los excesos de la racionalidad moderna y en tanto elaboración del imaginario moderno, deberá responder a los típicos motivos del irracionalismo contemporáneo. Los mismos no serían sino dislates que vendrían a afirmar modos de ruptura con la racionalidad moderna ante las lagunas y las carencias de ésta. Ejemplo de lo dicho será la percepción contemporánea que se tiene de la magia en tanto ruptura del orden natural a lo Harry Potter; ruptura de la que "alguien sería capaz" mediante su propio "carisma personal" o mediante la realización de algún género de arbitrariedad.

No creo que sea pues algo casual que las típicas expresiones de la irracionalidad moderna coincidan bastante aproximadamente con las proyecciones recurrentes que se hacen sobre las tradiciones nativas. La de la magia en el sentido apuntado sería la más obvia. Basta con hacer un mínimo recorrido por las típicas páginas web del chamanismo "new age" para constatar esa manera de entender la magia. Por cierto, completamente distante de la propia de cualquier universo tradicional ya que ésta dependería de la operatividad que se derivaría de un cierto conocimiento de la estructura de lo real. Por eso, el origen de la ciencia aparece tan vinculado a la magia en los siglos XIV, XV y XVI, tal y como nos dicen los historiadores de la ciencia; y por eso, lo sugerente de las aportaciones de los estudios sobre magia en las tradiciones antiguas o en el platonismo renacentista de cara a analizar la actual sociedad de consumo y sus circuitos de imágenes. Los trabajos de Umberto Eco y, sobre todo, de Ion P. Coulianu son el mejor ejemplo de esta línea de investigación.

La irracionalidad y la arbitrariedad son expresiones humanas y, desde luego, en absoluto afirmo que esas tradiciones nativas no puedan presentar sus ámbitos propios de irracionalidad o superstición. De hecho los tienen y, a veces, muy acentuados. Me limito a constatar cómo el neochamanismo se encuentra completamente saturado de los típicos contenidos del irracionalismo moderno en tanto envés de los excesos de la razón moderna. A ese primado de una magia infantil y sentimental, a lo Harry Potter, podemos añadir figuras conceptuales de corte ocultista o espiritista combinadas, en algunos casos, por retóricas psicoterapeúticas completamente degradadas. Desde tal perspectiva el pan-animismo de las tradiciones arcaicas pasaría a convertirse en una suerte de espiritismo sin relevancia cosmológica u ontológica alguna y, por eso mismo, privado de dimensión sapiencial. La sanación psicofísica que persigue la medicina nativa se convertiría a su vez en una suerte de exorcismo “new age” de fin de semana. Finalmente, la modificación de conciencia propia del viaje chamánico vendrá a entenderse desde cualquier trance confuso; lo que encontrará su justificación en esa adulteración de lo que es una catarsis promovida por ciertas perspectivas psicoterapeúticas degradadas.


Sobre esto último huelga decir cómo lo propio del viaje chamánico, sea este más o menos sobrio, es una expansión de la conciencia que permite el acceso a esa trama oculta de la vida en la que se revelan sus diversos planos y sus modos propios de causalidad; una auténtica toma de conciencia. Todo así quedará remitido a la liberación de las posibilidades de la conciencia humana al encuentro con la vida y desde la gratuidad activa de la propia vida. Muy lejos nos encontramos de una de esas experiencias de trance espiritista o supuestamente catárquicas en las que se habla de catarsis sencillamente por gritar más o menos confusamente...


Sobre la interpretación de la sanación chamánica en tanto exorcismo las distancias son también colosales ya que el exorcismo parte de un dualismo duro (bien/mal; vida/muerte; sombra/luz) completamente ajeno a unas tradiciones nativas centradas en la salud en tanto expresión del propio ordenamiento anímico. Finalmente el pan-animismo propio de la mentalidad arcaica, auténtica metáfora de la instalación del hombre en un mundo rebosante de vida, lejos de responder a esta perspectiva cosmológica, girará en torno a unos espíritus, generalmente de muertos, que vendrán a quedar singularizados como entidades ajenas a esa exhuberancia cósmica y natural; lo que excluirá toda toma de conciencia a propósito de ese orden cósmico y natural. Muy lejos nos encontramos pues de esas tradiciones nativas en las que el iniciado toma máxima conciencia de la trama y el sentido de la vida en la expresión ubicua de un universo animado que enunciaría un orden al que se accede.


Otro tema a tener en cuenta, muy en conexión con lo ya indicado, sería la apelación a las muy diversas elaboraciones “teóricas” del ocultismo y del espiritismo moderno que, con la mayor desfachatez, se hacen pasar por sabidurías nativas. En realidad basta con atender a los estudios de religiones comparadas sobre este asunto. Atendiendo a los mismos se hace evidente la conexión de las sabidurías chamánicas con esas sabidurías espirituales que, con tantas convergencias, expresan la textura espiritual del hombre. Desde los mismos sólo cabe esbozar una sonrisa ante el irracionalismo y el bizarrismo imaginativo, puramente moderno, de algunas retóricas ocultistas en sus presentes variedades new age. Ejemplo de lo indicado será todo esa papilla de los maestros ascendidos, las canalizaciones o esa apelación, imaginativa y reduccionista, a cuerpos de todo tipo -sutiles, psíquicos, espirituales, etc-. En esto la referencia a la fenomenología de las religiones, a la hermenéutica y la antropología de lo sagrado, a la escuela perennialista –Schuon, Guenon- o a las elaboraciones de la psicología transpersonal –Wilber- será algo decisivo para hablar con cierto criterio y percibir, al menos, el chiste como chiste y la parodia como parodia. Sobre este asunto me extenderé en otra entrada. De momento simplemente apuntar que todo acercamiento a los universos chamánicos exigirá de una hermenéutica capaz y no sólo de trabajo de campo.


En fin, esta entrada no es más que una mera cala aproximativa a los diversos dislates del neochamanismo y a las parodias rituales y doctrinales que éste lleva acabo. Soy consciente de que varios de los temas apuntados –por ejemplo el de las diferencias entre animismo arcaico y espiritismo moderno o el de la magia- necesitarían de más aclaraciones exigiendo una entrada específica. Además, en absoluto quisiera dar por zanjada con esta entrada la compleja relación entre el espiritismo y las tradiciones ayahuasqueras brasileiras o el también complejo tema del curanderismo mestizo amazónico. Muy lejos de mi intención despachar como burdamente neochamánicos ambos universos. Me limito escuetamente a esbozar en esta entrada un acercamiento más a ese incierto mundo del neochamanismo “new age”. Por lo demás tan capaz de presentar como indígenas los delirios más extravagantes, los topicazos ocultistas más recurrentes o las degradaciones psicoterapeúticas más analfabetas. Todo vale si es que cuela en un juego que siempre tendrá mucho de malevo, precisamente por pretender prosperar en dependencias y debilidades ajenas. El mercado, la profunda crisis existencial en la que vive instalado el hombre moderno y la demanda de “experiencias de fin de semana”, todo ello entremezclado, son capaces de amparar todo esto y mucho más. Acaso el mejor tributo que se pueda rendir a las tradiciones nativas sea el rigor, el respeto por sus propios contextos y el decidido distanciamiento de los iluminados new age y sus ofertas.

11 comentarios:

tula dijo...

Supongo que los tiempos presentes y venideros sacarán al verdadero ser que llevamos dentro..., y por supuesto, "a río revuelto ganancia de pescadores".
un abrazo.

rab//. dijo...

Es que en este continente los estragos de la Inquisición se hacen sentir aún entre las huestes del más moderno perroflautismo newage ibizenco (por poner un ejemplo). Siento decirlo, pero ese "aura", esa pureza que tiene la verdadera magia, aquí está muerta y enterrada. Otra cosa es que se pretenda importarla, y hasta es posible que pueda confundirse con la verdadera. Lo mismo ocurre con el druidismo, la wicca y toda la movida mágicoesotérica ancestral europea: la venden envasada en cursos de findesemana, ibizencos o canarios, animados por bruxas guapas de piel bronceada. Es una pena. Luego es que han traído hasta aquí a los orishas y oigo hablar mucho de la santería cubana, brasileña, etc, como si pudiera comprarse o venderse en la feria esotérica de Atocha: yo flipo, porque si vieran lo que pueden significar de verdad esos rituales........... se marcharían con el rabo entre las patas y no querrían volver a hablar de ello nunca más, ya que no es ninguna broma.

Por cierto, que me lo he comido a tu post, no tiene desperdicio :D

jcaguirre dijo...

Hola Tula:

Lo sacaran y lo sacan. Me viene a la cabeza el membrete de tu blog con el puma devisando el desierto vacío o esa cita de Nietzsche "El desierto avanza. "¡Ay de quien albergure desiertos en su interior!"

jcaguirre dijo...

Hola Rox:

Píllate el libro "Eros y magia en el Renacimiento" de Ion P. Culianu. Lo vas a flipar.

Y si, el universo tipo talleres da un poquito de repelus. Ofrece algo pero si dice ofrecer más de lo que ofrece es de carcajada. En fin, los talleres... Una buena manera de llenar el expediente, perder el tiempo o encontrarse con gente. A veces incluso se liga.

hiniare dijo...

Yo también me apunto el libro. Me recuerda otro muy interesante de Umberto Eco al que dediqué una de mis primeras entradas:

http://lamanoblancadelaluna.blogspot.com/2008/06/sobre-la-bsqueda-de-la-lengua-perfecta.html

Durante siglos en la supuestamente racional Europa, unos personajes alucinantes como John Dee o Atanasius Kircher se dedicaron a las fórmulas mágicas, las lenguas de los ángeles y los códigos secretos. Todo lo que ahora se comercializa como magia barata desconectada de todo su contenido histórico. Quiero decir que incluso en Europa hubo espacio para la maravilla y lo imposible, pero parece que una vez que toda esa herencia se ha malgastado, hay que lanzarse al expolio de otras tradiciones mágicas.

Yo tengo mucho interés por las culturas nativas, pero soy consciente de la distancia con la que llego hasta ellas. Ese camino histórico no se puede deshacer. Y detesto esa opinión de que, cuanto más exótico y lejano, mejor, al tiempo que se ignora la propia herencia. ¿No vendrá todo esto de un rechazo a lo que somos?

jcaguirre dijo...

Lo que dices Hiniare es completamente cierto. Desde mi punto de vista Occidente está completamente enfermo y, además, se ha convertido en una enfermedad para todo el planeta. Paradojicamente esta enfermedad tiene que ver con un determinado olvido de sí. Este olvido de sí es el envés de la disolución de toda imagen posible de Occidente que no sea la cultura tecnocientífica y la reducción de todo a la economía. Desde mi punto de vista ambas cosas, mentalidad técnica y economía van muy de la mano... La crisis espiritual y religiosa de Occidente es, sobre todo, un olvido de sí. Es precisamente en esa crisis donde florecen los ganapastas y el supermercado espiritual. Ahí todo se organiza desde su condición de "actividad de mercado". En ese mercado un gusto por lo exótico, completamente superficial, no pasa de un posición de consumo para el fin de semana...

Y si las culturas y los modos de espiritualidad nativa nos resultan muy lejanos. Por eso los mejores libros sobre el tema parten de una profunda base en religiones comparadas y para nada de un olvido de sí. El libro de Schuon "El sol emplumado", sobre la espiritualidad lakota, es un buen ejemplo de lo dicho. Otro muy bueno, "El legado espiritual del indio norteamericano".
Y si, la época que mencionas, la del pensamiento mágico renacentista -alquimia, neoplatonismo renacentista, magia pneumática, etc- es acaso una de los Occidentes más sugerentes para entender esos mundos antiguos y también para hacer viable un acercamiento a la experiencia visionaria...

DDAA dijo...

Hoy vienen en Babelia un par de artículos sobre la tecnociencia, el reduccionismo económico, etc., y me ha parecido especialmente interesante esto que dice JL Pardo:

«Pero no es menos cierto que también sabemos hasta qué punto la defensa romántica de lo "natural", de lo "orgánico" y hasta de lo "humano" frente a la máquina, y el enaltecimiento de la "cultura", de la "identidad" o de la "lengua", lejos de servir de freno a las cadenas de la Megamáquina, encajaron perfectamente en esos monumentos siniestros de la racionalidad instrumental que fueron los totalitarismos del siglo XX, cuya sombra se extendió sobre el "mundo libre" en la época de disuasión termonuclear hasta tal punto que no siempre resultaba fácil distinguirlo de ellos.»

La vida y la máquina

Particularmente, no veo en la comunidad psiconática una sobreabundancia de blogs (tecno o no)científicos, precisamente, sino una explosión de irracionalidad conspiranoica y chaladuras varias que tiene muchísimos puntos de contacto con el nazismo (que si la Atlántida, que si los hiperbóreos, que si el genocidio nazi es un mito, que si la conspiración judía mundial) y esto me preocupa. No es cultura científica bien entendida lo que sobra, sino lo que falta.

jcaguirre dijo...

El nazismo tuvo, ideologicamente, mucho de new age más divisiones panzer. En este sentido el libro de Pawels y Bergier "El retorno de los brujos" es muy aleccionador. El nazismo: Una emergencia de irracionalismo que apela a totems colectivos como el de la raza, la tierra y la sangre... También al de la técnica manejada por un hombre superior ya que no eran los nazis precisamente tecnófobos o reaccionarios en términos filosóficos. Esto último es importante tenerlo presente.

La new age se despolitiza, en principio, pero comparte con el nazismo toda esa apelación a la irracionalidad y al ocultismo, aspirando a una nueva espiritualidad y una nueva religión a su altura y dejando de lado las diversas tradiciones religiosas. Nazismo y new age se instalan, no en los límites de la racionalidad y en la posibildiad de transcenderla, sino en la fractura con la racionalidad.
Entiendo lo que dices ya que la enteogenia está siendo literalmente devorada por la cultura new age. Así que no puedo sino sintonizar con ello.

jcaguirre dijo...

Desde mi punto de vista Alejo el estudio de los fármacos visonarios lo que precisa es menos tomar el pelo a la gente con ofertas inmaduras, saber que lo que está abierto es un proceso de experimentación y, finalmente, adentrarse en el mismo con la razón en la mano. Una razón capaz de apoyarse en la razón científica flexible y en una razón filosófica, también flexible, capaz de divisar como los estados potenciales de la vida anímica dejan atrás cognitivamente ese nivel racional. Como bien apuntas, de todo esto tomado en serio, hay muy poco. Personalmente pienso que los ambientes enteogénicos, por regla general, si se caracterizan por algo es por su nulo realismo, por su capacidad para la evasión y por amparar todo tipo de supersticiones, desagües y demencias. Lo que los coloca muy atras de los más elementales usos recreativos...

jcaguirre dijo...

¿Pardo?. De los mejores filósofos qe hay en España. Conoce muy bien la crítica postmoderna a la ciencia y está en las antípodas del cientificismo pero también sabe que la ruptura con la racionalidad se sabe servir de esas apelaciones al irracionalismo que se disfrazan de críticas de la razón instrumental tecnocientífica: Lo peor del romanticismo...

Con todo las apelaciones a la naturaleza o a la belleza, o las advertencias contra la razón instrumental como criterio excluyente de juico o verdad vienen ya incorporadas al propio proyecto de la razón ilustrada (Rousseau, Schiller, Kant...) y, en su caso, no se refieren a una ruptura con la racionalidad.
Yo, de todos modos, me quedo con el pensamiento clásico. Creo que resuelve mejor el galimatías de la razón, de sus límites y de la necesidad de transcnederla

DDAA dijo...

Un documental (el segundo de una serie de cuatro) que desvela cómo el término "holístico" pasó de un general sudafricano, segregacionista y supremacista blanco, a las comunas jipis de California (y cómo muchas de éstas terminaron convirtiéndose en pequeñas células totalitarias). De altísimo interés, como todo lo de Adam Curtis

Adam Curtis - The Use and Abuse of Vegetational Concepts - Subs Español