Por qué este blog...



 


Los blog tienen su propia vida y configuran su propia expresión; reunen propuestas y estilos de lo más diverso. Imágenes, videos, creación literaria, ensayo... Todo tiene acogida en un blog y en su desposeído modo de expresión. En tal medida el blog es un perfecto ejemplo de bitácora personal ya que la unidad de sentido no la constituye argumento lineal o sistemática alguna sino la propia expresión secuencial y sanguínea, tan dispersa como coherente, de quien elabora la bitácora. El blog no tiene melodía sino ritmo; golpes y acotaciones autónomas que esbozan un todo que emerge de entre el rosario de entradas y acotaciones. El blog permite tanto lecturas fugaces como persistentes, completamente a la medida del lector. Su propia definición y su tránsito quedan así permanentemente abiertos y polimorfos. Tal desposesión viene a completarla el editor a través de la permanente re-elaboración en la que la bitácora se instaura. El blog configura pues un territorio movedizo, lleno de deslizamientos, de diferencias enlazadas e incluso de variantes con apariencia aporética. No estamos pues ante una sistemática, ni ante una línea, sino ante un pluriverso que expresa su enlace y sentido -logos- a través de una determinada serie expresiva, saturada de vías más o menos transitadas, de frenazos y aceleraciones, de anuncios y de rastros...



De este modo PHANTASTIKA es ante todo un ritmo expresivo que levanta acta de un determinado encuentro, es una estrategia de integración personal -filosófica y creativa- y una indagación experimental en ciertas posibilidades de experiencia y vida. Si bien muchos de sus contenidos se muestran como propuestas son, sobre todo, rastros y tanteos que expresan diversas estrategias creativas ante el encuentro con las sustancias visionarias y su misterio. Muy lejos pues estará PHANTASTIKA de querer ofrecer una geometría filosófica de la experiencia visionaria; algo por lo demás quimérico. Y eso por mucho que la expresión, desde la práctica filosófica, venga a valerse de un determinado grado de intimidad con la filosofía y el ensayo. PHANTASTIKA intenta, pues, ser un bosque antes que un jardin humanamente ordenado, con aportaciones diversas tales como videos o entrevistas capaces de trasladarnos visiones a la altura del encuentro con esa química y esa botánica fantástica de la que nos hablara Ernst Jünger. Tal bosque, desde su orden no-lineal y desde su ritmo frondoso, nos ofrecerá visiones y paisajes. Todas ellos vendrán a enlazarse en la indagación acerca de esa capacidad de visión que nos exige tanto el encuentro con las sustancias visionarias como la propia vida.